Guerra. Historias de Ucrania

Los ucranianos cuentan cómo viven durante la guerra

El 25 de febrero de 1659, el ejército ruso bombardeó los archivos del Servicio de Seguridad de Ucrania en Chernihiv. Сomo resultado del bombardeo, el archivo se quemó junto con un medio millón de documentos que se guardaban allí. También se quemó una parte de la historia de mi familia.

por | 5 abril 2022 | Chernihiv, Guerra. Historias de Ucrania

 

Illustrated by Tanya Guschina

 

En el archivo del SSU en Chernihiv se guardaban más de ocho mil casos penales contra residentes de la región condenados en la época soviética. Se trata de cientos de miles de protocolos de interrogatorios, sentencias, fotografías, conclusiones sobre la rehabilitación o negación de la misma. Esta era una información única sobre los destinos humanos, tanto las víctimas de crímenes como los perpetradores, sobre los ejecutados y los sobrevivientes.

Hace siete años, los casos penales se hicieron disponibles a todos, tanto ucranianos como extranjeros: descendientes, periodistas e historiadores. El personal del archivo ayudaba a los visitantes con la búsqueda, explicaba los detalles específicos del trabajo con documentos. Cada uno podía copiar todo lo que necesitaba con sus propios medios: escáner, cámara, e incluso teléfono.

Estas copias son lo único que nos queda del archivo del SSU en Chernihiv. Sin embargo, esto es solo un pequeño porcentaje de lo que se ha perdido.

La mayoría de las veces, la gente buscaba en el archivo la información sobre sus familiares. Encontré allí el caso sobre la muerte de mi abuelo, Iván Yatsenko. Fue asesinado en 1948. Un mes después, nació su hijo, mi padre. Por lo tanto, conocía a su padre solo por fotos y relatos de parientes.

Después de la Segunda Guerra Mundial, mi abuelo Iván trabajó en la oficina de alistamiento militar en el centro del distrito. Alguna vez, unos residentes de la aldea de Vaskivtsi, de donde él era procedía, se acercaron a él y le ofrecieron a encabezar el consejo rural. Ninguno de los lugareños quería ocupar esta posición: en menos de un año, cuatro funcionarios del gobierno fueron asesinados en la aldea. Iván aceptó, pero trabajó solo medio año. Le dispararon durante una reunión. En mi familia apenas se hablaba de este evento.

 

 

 

Hace solo dos años, gracias a los documentos que se guardaban en el archivo de SSU en Chernihiv, me enteré de que al asesino lo encontraron al día siguiente. Resultó ser el paisano del abuelo, un criminal que tuvo con él un conflicto personal. Los protocolos de sus interrogatorios, testimonios de cómplices, de testigos, incluso de mi abuela- formaban las 334 páginas de la causa penal del archivo del SSU. Esta es una mezcla compleja de formulaciones burocráticas y escritura ilegible, así como información sobre delitos relacionados: robos, bandidaje, posesión ilegal de armas. Esta es una historia algo absurda de un pueblo de posguerra en la región de Chernihiv, cuando se solía prestar más atención al hecho del robo de grano en la granja colectiva que al asesinato de una persona.

Tales casos son casi la única oportunidad para enterarse del destino de los familiares, verlos en las fotos, tocar los objetos que les pertenecían. El pasaporte, el libro de registro de empleo, joyas, varios certificados, correspondencia privada, condecoraciones: cualquier cosa podría convertirse en evidencia material. Sin embargo, nada se eso se mencionó en el caso de mi abuelo. Solo hubo la bala que lo mató. Un testigo mudo. Después de la destrucción del archivo, es, en el mejor de los casos, solo un pedazo de metal derretido entre las cenizas.

 

 

El archivo del SSU en Chernihiv no es el único al que hemos perdido el acceso como resultado de la agresión rusa. Poco se sabe sobre el estado de los archivos en Crimea, Donetsk y Luhansk, y ahora en Khersón. Los rusos sometieron a ataques los edificios de archivos en Khárkiv y Mykolaiv.

Es poco probable que los archivos sean el objetivo principal de los rusos. Pero la totalidad de la guerra significa que ellos también se convierten en sus víctimas. Son los documentos de los antiguos archivos soviéticos en Ucrania los que atestiguan la magnitud de los crímenes que tuvieron lugar aquí durante el siglo XX.

¿Significa la posibilidad de destruirlos que los crímenes rusos actuales con el tiempo serán olvidados? Es solo una ilusión. La historia del siglo XX nos enseñó que la memoria se transmite incluso en condiciones de prohibiciones y confidencialidad.

 

Traducción: Oleksiy Pelypenko 

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